Lo que sangra (una historia de amor, odio y sacrificio)
"Qué efímeros son todos los instantes cuando en la sangre nada hierve.El dolor es una astilla de diamantes que nos hiere cuando al fin desaparece."
Luc
Toma ocho. Ocho. Una sobre la otra ella se las toma (disueltas en el Chardonnay que él usó para limpiar los pinceles). Muy blanco todo. Sepulcral. Las únicas cosas con color son el mate, la uñas y la aceituna que ella se tragó (finalmente ella nunca escupió el carozo, pero él la perdona lo mismo). Él mira a la cámara, toma americana, y hace sonar el anillo contra todo lo hueco, para ver cómo suena de lindo percutiendo.
- Si tuviera una batería...
Ella grita fuerte. Cada cinco minutos (siguen los signos). Del estómago le salen tres margaritas y Marquitos las levanta y se las lleva a la ventana. La témpera blanca aún no seca y él se pega los pétalos de a uno.
- se quieren, no se quieren, se quieren, no se quieren.
Se quieren. Si no, no se explica el embarazo de las trillizas. Una para cada uno, bromean en la mesa de operaciones. Marquitos quiere la azul. Él, la roja. A ella le da igual.
- Mientras venga sanita...
Sala de espera. Marquitos llora. Él lo quiere tranquilizar y le ofrece un sanguchito pero Marquitos rechaza las dos cosas.
- Aprovechá mis brazos ahora, antes de que lleguen tus hermanitas.
Marquitos sigue llorando. Desesperado. Está todo pintado con témpera blanca (y a él le gustaba tanto la azul).
- Sin bichos, pero sin miga (el placer nunca es completo). Si no lo querés, no insisto. Yo sé lo que se siente al masticar esto.
Marquitos se ahoga en llanto, es insoportable. La enfermera les prende la tele. No los aguanta.
(Publicidad de lavarropas y cocinas. Se viene el Día de la Madre Hacendosa (y buena). Vamos con música enternecedora (pero convincente))
A blanco (a pesar de Marquitos).
Volvemos de blanco, toma panorámica de la Gran Ciudad (todos están en la Gran Ciudad, incluídos él (sugerente...) y ella).
- Se lo envuelvo para regalo?
- No no, me lo llevo puesto, gracias.
Toma de él alejándose, vestido de lavarropas. A blanco nuevamente. Blanco y suave algodón (venía con un Vívere y algunos enzolves verde aceituna, verde mate, verde esperan, de regalo)
Marquitos, amoratado de tanto llorar (nunca paró) esboza una sonrisita al verlo. Una mueca.
- Puedo yo? Puedo yo?
- Si. Vení. Metete adentro, así le damos la sorpresa a mami.
- Mamá me dijo quería una camperita blanca que vio en el centro.
- No. Mami siempre quiso un lavarropas. Vení. Metete.
(lloran los dos)
Cierra a negro.
Se escuchan los gritos de alegría de ella al ver los regalos y las carcajadas de los seis. La familia a pleno, la ropa limpia.
Baja la música. Bajan las risas. Baja la temperatura.
Baja la campera.
(queda el sonido del tránsito porteño, que no baja nunca. Nacer en Buenos Aires, definitivamente es insalubre).
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definitivamente..
Me gusta la saga. no capto el título. El resto, genial.
ufa... hoy hace un embole de locos.Comentario de Moro hace 1 año y 23 meses
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Muy bueno lo suyo. Laviga. Es excelente... ha logrado hacer lo que Gombrowitz pero sin ese humor tan polaco, encima utiliza imágenes buñuelanas con simbología porteñoburguesa. Maravilloso. No lo piense más. Dedíquese a escribir...
Comentario de Asterion hace 1 año y 23 meses
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Usted es muy versátil, Laviga. Me gusta.
Comentario de Alfredo hace 1 año y 23 meses
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usted es muy zen. muy cofre.
el primer parrafo fue lo que más me gustó
saludosComentario de dibujitos hace 1 año y 23 meses
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Disculpe...no pude pasar mas allá del primer parrafo...No tolero que bauticen el vino...Ni con soda. Y encima limpiaron los pinceles!!!. Su perversidad literaria no tiene nombre!!!...El vino no se mancha!!!
Comentario de RAZORBACK hace 1 año y 23 meses
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Paciencia, paciencia... ya llega la parte tres de esta Saga que dará que hablar a la blogósfera toda. A no desesperar...
Moro, yo tampoco lo capto (para el embole no hay como Terminator 3, saga de sagas...)
Aste, usted siempre supo ver más allá, siempre leyó entrelíneas. Evidentemente, usted sabe de literaturra. Quizás algún día yo finalmente escriba algo inmejorable...
Alfredo, vio?
dibu, y qué me dice del resto? No es lo más? No es re-Gombrowitz? Vamos! que necesito que me digan cosas maravillosas que me recuerden que La máquina de empaquetar Barbies (otra saga) termina el domingo. Odio a Barney y al Power Ranger Rojo, que están agotados (como yo).
Razor, y si el padrino es usted? Lo de la perversión ya me lo habían dicho. No me importa. Mis personajes se lavan los pinceles donde se les da la gana. Para eso les pago.Comentario de Laviga hace 1 año y 23 meses
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Con ciertass cosas soy muy sensible. No puedo ver las botaduras de los barcos ni las coronaciones de las carreras de autos....¿Porque desperdician tanto champan?...Ehhh..porque, porqué!!!
Comentario de RAZORBACK hace 1 año y 23 meses
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Si le habré pifiado veces al aguarrás y los pinceles terminaron en el vaso de cerveza o ginebra.
Si ir más lejos, el cuadro que puso dibujitos está realizado básicamente de esos nobles productos.
Ah! Qué tiempos nebulosamente terribles y fantásticos!
¡La creación, la creación!
Mencanta este culebrón suyo Viga.Comentario de luc hace 1 año y 23 meses
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cosas maravillosas cosas maravillosas.
no olvide: la maquina de empaquetar barbies termina mañana.
Comentario de dibujitos hace 1 año y 23 meses
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será insalubre, pero limpito!!!!
Comentario de Tia Clari hace 1 año y 23 meses
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Razor, usted está demasiado sensible.
Luc, para culebrón, no hay como la vida misma. O no? La historia de las velas y la cortadora de pasto es digna de Fellini.
Arte! Arte!
Dib, gracias. Usted es muy completo. Sabe de poesía, y maneja la literalidad con mucha gracia y distinción. Se nota que asistió a colegios como la gente.
Clari, obvio. La pulcritud como dogma.Comentario de Laviga hace 1 año y 22 meses
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me parece a mi o se le está saliendo la cadena?
la elegancia ante todo, noseacosa que me de cuenta.Comentario de dibujitos hace 1 año y 22 meses